Mensaje de nuestro Hermano Mons. Lino Panizza con motivo del inicio de la Cuaresma

El Obispo de Carabayllo y Secretario General de la Conferencia Episcopal Peruana, Monseñor Lino Panizza Richero, OFM Cap., pidió a los fieles que este Tiempo de Cuaresma sea un tiempo de cambio positivo en nuestras vidas. Así lo dijo durante la Misa de Miércoles de Ceniza, celebrada en el auditorio de la Conferencia Episcopal Peruana.

En su homilía, Monseñor Lino recordó que la Palabra de Dios en este Tiempo de Cuaresma nos invita a un cambio en nuestras vidas, para pasar de la muerte a la vida eterna. Explicó que la liturgia del Miércoles de Ceniza nos propone tres criterios de ser penitentes para cambiar nuestras vidas. El primero es dar limosna, es decir, reconocer que los bienes que poseemos no son del todo nuestros, ya que es un don que Dios nos ha dado para ayudar a la comunidad. "Desprenderse de algo es difícil, pero un signo del cambio en nuestra vida es dar algo de lo que tenemos, ese es un cambio de vida", dijo.

Otra de las propuestas en este Tiempo de Cuaresma es la Oración que no es otra cosa que "poner nuestra vida en manos de Dios. Es agradecer y reconocer que alguien nos ayuda. En nuestra oración debemos agradecer todo lo que tenemos, por la gracia de Dios", dijo. Finalmente, señaló el ayuno como la tercera opción para el cambio en nuestras vidas. "El ayuno es controlar nuestros impulsos para hacer dominar a nuestro cuerpo. Con el ayuno nosotros.

Con mucha esperanza y alegría el 06 de enero se dio inicio al año de Noviciado con el Rito de Iniciación en la fraternidad "Santa María de los Ángeles" de Caraz, casa del Noviciado. Los hermanos Novicios que el Señor nos regala para el presente año son: Manuel Laurencio, Renzo Flores, Jhoan Izquierdo, Guillermo Egusquiza, José Carlos Olivera y José Luis Guevara. Y este año tenemos la presencia de un hermano novicio argentino de la Provincia del Río de la Plata: Marcos Andrés Ramírez Cocilova, de 28 años de edad.

"Recibe la Palabra de Dios, que se haga carne en tu vida y llegues a ser Evangelio vivo, abierto a los hombres de hoy. Recibe la Cruz de Cristo, que sea tu consuelo en la lucha y el dolor. En los tiempos de desaliento aférrate a ella. Se un nuevo Cristo Crucificado". Son palabras que en este año de gracia echarán raíces en el corazón de nuestros hermanos.